lunes, 23 de febrero de 2015

Los más ‘pilos’, víctimas de la educación clasista
Publicado el Martes, 17 Febrero 2015 17:24




La educación de clases a la que el país le ha apostado por años ahora se hace evidente por una política populista. Parece que el programa nunca pensó en el desenvolvimiento social de los becados.

A través de las redes sociales, los jóvenes de estratos vulnerables becados con por el gobierno por tener los mejores resultados en el Icfes se han convertido en punto de ataque, segregación y discriminación por algunos estudiantes de universidades como La Sabana y Los Andes.
“Hay unos casos de señalamiento en los que se dice que los estudiantes que ingresaron son hampones, ladrones y que van atentar contra la seguridad de los campos universitarios”, explicó Alejandra rojas, vocera de la Mane.
Agrega, “nosotros, como estudiantes, hemos venido identificando una serie de problemáticas frente al programa “Ser pilo paga” del Ministerio de Educación Nacional. Creemos, en primer lugar, que este programa tiene la intención clara de legitimar una serie de medidas que el Gobierno Nacional ha venido planteando desde el ‘Acuerdo por lo superior 2034’. En particular, a pesar de que esta, en efecto, es una medida que resuelve el problema de 10 mil familias en términos del acceso de sus hijos a la educación superior, en universidades acreditadas de alta calidad, consideramos que el objetivo de fondo es poder seguir financiando la universidad privada con los recursos públicos del país”.
El gobierno dice que va a investigar, pero es muy posible que no llegue a nada. Detrás hay es un negocio que se mantendrá hasta que los ingresos se consignen a la universidades beneficiadas. La adaptación, la permanencia y el respeto hacia los becarios está en un segundo nivel.

viernes, 13 de febrero de 2015

ELOGIO DE LA DIFICULTAD  

Por: Estanislao Zuleta (1)



 La pobreza y la impotencia de la imaginación nunca se manifiestan de una manera tan clara como cuando se trata de imaginar la felicidad. Entonces comenzamos a inventar paraísos, islas afortunadas, países de cucaña. Una vida sin riesgos, sin lucha, sin búsqueda de superación y sin muerte. Y por tanto también sin carencias y sin deseo: un océano de mermelada sagrada, una eternidad de aburrición. Metas afortunadamente inalcanzables, paraísos afortunadamente inexistentes. Todas estas fantasías serían inocentes e inocuas, si no fuera porque constituyen el modelo de nuestros anhelos en la vida práctica. Aquí mismo, en los proyectos de la existencia cotidiana, más acá del reino de las mentiras eternas, introducimos también el ideal tonto de la seguridad garantizada, de las reconciliaciones totales, de las soluciones definitivas. Puede decirse que nuestro problema no consiste sólo ni principalmente en que no seamos capaces de conquistar lo que nos proponemos, sino en aquello que nos proponemos: que nuestra desgracia no está tanto en la frustración de nuestros deseos, como en la forma misma de desear. Deseamos mal. En lugar de desear una relación humana inquietante, compleja y perdible, que estimule nuestra capacidad de luchar y nos obligue a cambiar, deseamos un idilio sin sombras y sin peligros, un nido de amor y por lo tanto, en última instancia un retorno al huevo. En vez de desear una sociedad en la que sea realizable y necesario trabajar arduamente para hacer efectivas nuestras posibilidades, deseamos un mundo de satisfacción, una monstruosa sala-cuna de abundancia pasivamente recibida. En lugar de desear una filosofía
llena de incógnitas y preguntas abiertas, queremos poseer una doctrina global, capaz de dar cuenta de todo, revelada por espíritus que nunca han existido o por caudillos que desgraciadamente sí han existido. Adán y sobre todo Eva, tienen el mérito original de habernos liberado del paraíso, nuestro pecado es que anhelamos regresar a él. Desconfiemos de las mañanas radiantes en las que se inicia un reino milenario. Son muy conocidos en la historia, desde la Antigüedad hasta hoy, los horrores a los que pueden y suelen entregarse los partidos provistos de una verdad y de una meta absolutas, las iglesias cuyos miembros han sido alcanzados por la gracia –por la desgracia– de alguna revelación.

El estudio de la vida social y de la vida personal nos enseña cuán próximos se encuentran una de otro la idealización y el terror. La idealización del fin, de la meta y el terror de los medios que procurarán su conquista. Quienes de esta manera tratan de someter la realidad al ideal, entran inevitablemente en una concepción paranoide de la verdad; en un sistema de pensamiento tal, que los que se atrevieran a objetar algo quedan inmediatamente sometidos a la interpretación totalitaria: sus argumentos no son argumentos sino solamente síntomas de una naturaleza dañada o bien máscaras de malignos propósitos. En lugar de discutir un razonamiento se le reduce a un juicio de pertenencia al otro –y el otro es, en este sistema, sinónimo de enemigo–, o se procede a un juicio de intenciones. Y este sistema se desarrolla peligrosamente hasta el punto en que ya no solamente rechaza toda oposición, sino también toda diferencia: el que no está conmigo está contra mí, y el que no está completamente conmigo, no está conmigo. Así como hay, según Kant, un verdadero abismo de la razón que consiste en la petición de un fundamento último e incondicionado de todas las cosas, así también hay un verdadero abismo de la acción, que consiste en la exigencia de una entrega total a la “causa” absoluta y concibe toda duda y toda crítica como traición o como agresión.

Ahora sabemos, por una amarga experiencia, que este abismo de la acción, con sus guerras santas y sus orgías de fraternidad, no es una característica exclusiva de ciertas épocas del pasado o de civilizaciones atrasadas en el desarrollo científico y técnico; que puede funcionar muy bien y desplegar todos sus efectos sin abolir una gran capacidad de inventiva y una eficacia macabra. Sabemos que ningún origen filosóficamente elevado o supuestamente divino, inmuniza a una doctrina contra el riesgo de caer en la interpretación propia de la lógica paranoide que afirma un discurso particular –todos lo son– como la designación misma de la realidad y los otros como ceguera o mentira. El atractivo terrible que poseen las formaciones colectivas que se embriagan con la promesa de una comunidad humana no problemática, basada en una palabra infalible, consiste en que suprimen la indecisión y la duda, la necesidad de pensar por sí mismo, otorgan a sus miembros una identidad exaltada por la participación, separan un interior bueno –el grupo– y un exterior amenazador. Así como se ahorra sin duda la angustia, se distribuye mágicamente la ambivalencia en un amor por lo propio y un odio por lo extraño y se produce la más grande simplificación de la vida, la más espantosa facilidad.

Y cuando digo aquí facilidad, no ignoro ni olvido que precisamente este tipo de formaciones colectivas, se caracterizan por una inaudita capacidad de entrega y sacrificios; que sus miembros aceptan y desean el heroísmo, cuando no aspiran a la palma del martirio. Facilidad, sin embargo, porque lo que el hombre teme por encima de todo no es la muerte y el sufrimiento, en los que tantas veces se refugia, sino la angustia que genera la necesidad de ponerse en cuestión, de combinar el entusiasmo y la crítica, el amor y el respeto. Un síntoma inequívoco de la dominación de las ideologías proféticas y de los grupos que las generan o que someten a su lógica doctrinas que les fueron extrañas en su origen, es el descrédito en que cae el concepto de respeto. No se quiere saber nada del respeto, ni de la reciprocidad, ni de la vigencia de normas universales. Estos valores aparecen más bien como males menores propios de un resignado escepticismo, como signos de que se ha abdicado a las más caras esperanzas. Porque el respeto y las normas sólo adquieren vigencia allí donde el amor, el entusiasmo, la entrega total a la gran misión, ya no pueden aspirar a determinar las relaciones humanas. Y como el respeto es siempre el respeto a la diferencia, sólo puede afirmarse allí donde ya no se cree que la diferencia pueda disolverse en una comunidad exaltada, transparente y espontánea, o en una fusión amorosa. No se puede respetar el pensamiento del otro, tomarlo seriamente en consideración, someterlo a sus consecuencias, ejercer sobre él una crítica, válida también en principio para el pensamiento propio, cuando se habla desde la verdad misma, cuando creemos que la verdad habla por nuestra boca; porque entonces el pensamiento del otro sólo puede ser error o mala fe; y el hecho mismo de su diferencia con nuestra verdad es prueba contundente de su falsedad, sin que se requiera ninguna otra.

Nuestro saber es el mapa de la realidad y toda línea que se separe de él sólo puede ser imaginaria o algo peor: voluntariamente torcida por inconfesables intereses. Desde la concepción apocalíptica de la historia, las normas y las leyes de cualquier tipo son vistas como algo demasiado abstracto y mezquino frente a la gran tarea de realizar el ideal y de encarnar la promesa; y por lo tanto sólo se reclaman y se valoran cuando ya no se cree en la misión incondicionada.

Pero lo que ocurre cuando sobreviene la gran desidealización no es generalmente que se aprenda a valorar positivamente lo que tan alegremente se había desechado o estimado sólo negativamente; lo que se produce entonces, casi siempre, es una verdadera ola de pesimismo, escepticismo y realismo cínico. Se olvida entonces que la crítica a una sociedad injusta, basada en la explotación y en la dominación de clase, era fundamentalmente correcta y que el combate por una organización social racional e igualitaria sigue siendo necesario y urgente. A la desidealización sucede el arribismo individualista que además piensa que ha superado toda moral por el sólo hecho de que ha abandonado toda esperanza de una vida cualitativamente superior. Lo más difícil, lo más importante, lo más necesario, lo que de todos modos hay que intentar, es conservar la voluntad de luchar por una sociedad diferente sin caer en la interpretación paranoide de la lucha. Lo difícil, pero también lo esencial es valorar positivamente el respeto y la diferencia, no como un mal menor y un hecho inevitable, sino como lo que enriquece la vida e impulsa la creación y el pensamiento, como aquello sin lo cual una imaginaria comunidad de los justos cantaría el eterno hosanna del aburrimiento satisfecho. Hay que poner un gran signo de interrogación sobre el valor de lo fácil; no solamente sobre sus consecuencias, sino sobre la cosa misma, sobre la predilección por todo aquello que no exige de nosotros ninguna superación, ni nos pone en cuestión, ni nos obliga a desplegar nuestras posibilidades.

Hay que observar con cuánta desgraciada frecuencia nos otorgamos a nosotros mismos, en la vida personal y colectiva, la triste facilidad de ejercer lo que llamaré una no reciprocidad lógica; es decir, el empleo de un método explicativo completamente diferente cuando se trata de dar cuenta de los problemas, los fracasos y los errores propios y los del otro cuando es adversario o cuando disputamos con él. En el caso del otro aplicamos el esencialismo: lo que ha hecho, lo que le ha pasado es una manifestación de su ser más profundo; en nuestro caso, aplicamos el circunstancialismo, de manera que aún los mismos fenómenos se explican por las circunstancias adversas, por alguna desgraciada coyuntura. Él es así; yo me vi obligado. Él cosechó lo que había sembrado; yo no pude evitar este resultado. El discurso del otro no es más que un síntoma de sus particularidades, de su raza, de su sexo, de su neurosis, de sus intereses egoístas; el mío es una simple constatación de los hechos y una deducción lógica de sus consecuencias. Preferiríamos que nuestra causa se juzgue por los propósitos y la adversaria por los resultados.

Y cuando de este modo nos empeñamos en ejercer esa no reciprocidad lógica que es siempre una doble falsificación, no sólo irrespetamos al otro, sino también a nosotros mismos, puesto que nos negamos a pensar efectivamente el proceso que estamos viviendo. La difícil tarea de aplicar un mismo método explicativo y crítico a nuestra posición y a la opuesta no significa desde luego que consideremos equivalentes las doctrinas, las metas y los intereses de las personas, los partidos, las clases y las naciones en conflicto. Significa por el contrario que tenemos suficiente confianza en la superioridad de la causa que defendemos, como para estar seguros de que no necesita, ni le conviene esa doble falsificación con la cual, en verdad, podría defenderse cualquier cosa. En el carnaval de miseria y derroche propios del capitalismo tardío se oye a la vez lejana y urgente la voz de Goethe y Marx que nos convocaron a un trabajo creador, difícil, capaz de situar al individuo concreto a la altura de las conquistas de la humanidad. Dostoievski nos enseñó a mirar hasta dónde van las tentaciones de tener una fácil relación interhumana: van sólo en el sentido de buscar el poder, ya que si no se puede lograr una amistad respetuosa en una empresa común se produce lo que Bahro llama intereses compensatorios: la búsqueda de amos, el deseo de ser vasallos, el anhelo de encontrar a alguien que nos libere de una vez por todas del cuidado de que nuestra vida tenga un sentido Dostoievski entendió, hace más de un siglo, que la dificultad de nuestra liberación procede de nuestro amor a las cadenas. Amamos las cadenas, los amos, las seguridades porque nos evitan la angustia de la razón.

Pero en medio del pesimismo de nuestra época se sigue desarrollando el pensamiento histórico, el psicoanálisis, la antropología, el marxismo, el arte y la literatura. En medio del pesimismo de nuestra época surge la lucha de los proletarios que ya saben que un trabajo insensato no se paga con nada, ni con automóviles ni con televisores; surge la rebelión magnífica de las mujeres que no aceptan una situación de inferioridad a cambio de halagos y protecciones; surge la insurrección desesperada de los jóvenes que no pueden aceptar el destino que se les ha fabricado. Este enfoque nuevo nos permite decir como Fausto:

“También esta noche, Tierra, permaneciste firme. Y ahora renaces de nuevo a mi alrededor. Y alientas otra vez en mi la aspiración de luchar sin descanso por una altísima existencia”.


------------------------------------------

1 Conferencia leída por Estanislao Zuleta el día viernes 21 de noviembre de 1980 en el acto en el que la Universidad del Valle le concedió el Doctorado Honoris Causa en Psicología, como reconocimiento a sus méritos académicos e intelectuales.

Esta versión ha sido tomada de: El elogio de la dificultad y otros ensayos. Novena edición. Hombre nuevo editores y Fundación Estanislao Zuleta, Medellín 2005, pp. 13-18. Agradecemos muy especialmente a Yolanda Rodríguez de la Fundación Estanislao Zuleta por permitirnos la reimpresión de esta conferencia.

Tomado de :

http://www.utadeo.edu.co/files/collections/documents/field_attached_file/leeryescribir_0_0.pdf?width=740&height=780&inline=true

jueves, 12 de febrero de 2015

PROPUESTAS PARA REPRESENTAR LOS DOCENTES DEL AGUSTÍN FERNÁNDEZ EN EL CONSEJO DIRECTIVO INSTITUCIONAL 2015

LOS DOCENTES DEL AGUSTIN FERNANDEZ DEBEMOS ESTAR EMPODERADOS CON MAS FUERZA EN EL DESARROLLO INSTITUCIONAL DEL LUGAR DONDE REALIZAMOS NUESTRA PROFESION Y NOS DESEMPEÑAMOS COMO EDUCADORES, FORMADORES Y MEDIADORES DE PERSONAS QUE EN AMOR, VERDAD Y LIBERTAD CONTRIBUIMOS A HACER GRANDE NUESTRA MISION DE EDUCAR PARA TRANSFORMAR.

LAS PROPUESTAS HECHAS DESDE AQUI , NO SON SOLO LAS QUE HE IDO DESCUBRIENDO EN LA PRAXIS Y RELACION CON MIS COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS SINO TAMBIEN, QUIEREN SER, LAS QUE HE ESCUCHADO, RECIBIDO DE LOS DOCENTES DE TODAS LAS SEDES , JORNADAS Y SECCIONES DEL AGUSTIN. LAS PROUESTAS COLECTIVAS DEBEN SER LAS QUE REPRESENTEN NUESTRO ESTAMENTO EN EL GOBIERNO ESCOLAR. QUIENES RESULTEN ELEGIDOS DEBERIAN POR COMPROMISO Y EFICIENCIA ESCUCHAR SIEMPRE LA VOZ DE LOS PROFESIONALES DE LA EDUCACION QUE ESTAMOS AQUI DE LA MADRUGADA A LA NOCHE HACIENDO EL MAS IMPORTANTE APORTE A NUESTRA INSTITUCION EDUCATIVA.

AL AGUSTIN LLEGAMOS PROFES DE MUY VARIADA Y RECONOCIDA EXPERIENCIA Y CADA UNO DE NOSOTROS TENEMOS UN APORTE PERSONAL, UN CARISMA, UNA CONDICION PROPIA CON AL QUE HACEMOS DE LA DIFERENCIA UNA ENRIQUECEDORA SITUACION COMO EQUIPO HUMANO Y COMO RELACIONES PEDAGOGICAS.

EL PUNTO DE PARTIDA ENTONCES DE ESTA PROPUESTA ES QUE RECONOZCAMOS AL OTRO EN SU SINGULARIDAD Y EN COLECTIVO A LOS DOCENTES COMO LO QUE SON!!  PROFESIONALES DE LA EDUCACION, QUE ESTAN AQUÍ COMO PERSONAS CON MUCHO QUE DECIR, HACER Y APORTAR. PARECERIA DEMASIADO IDEALISTA DECIR LO ANTERIOR, PUEDEN PENSAR ALGUNOS, CUANDO NOS CONOCEMOS EN LA RELACION DIA A DIA, PERO NO, PARA MI, ES EVOCAR A ROUSSEAU QUE A MI JUICIO TIENE VALIDEZ EN AQUELLO DE CREER EN LA BONDAD NATURAL DEL HOMBRE.

ENTONCES, CONCRETAMENTE, LAS PROPUESTAS SON :

ü  LOGRAR ESPACIOS DE REUNION DEL CONSEJO DE DOCENTES EN LA INSTITUCION CON MAS REGULARIDAD PARA TRATAR ASUNTOS RELATIVOS AL BIENESTAR, A LAS NECESIDADES Y A LAS SITUACIONES DE LOS PROFESORES, DEFINIENDO NOSOTROS MISMOS POR CONSENSO LA AGENDA DE NUESTROS ENCUENTROS. EN LO POSIBLE UNA ASAMBLEA POR PERIODO ACADEMICO DE TODOS LOS DOCENTES DEL AGUSTIN Y UNA MENSUAL DE LOS DOCENTES DE CADA JORNADA Y SEDE.

ü  SOCIALIZAR NUESTRAS INQUIETUDES, PROPUESTAS, OPINIONES Y SUGERENCIAS SOBRE LA MARCHA INSTITUCIONAL Y NUESTROS ASUNTOS, EN UN BLOG QUE YA ESTA HECHO docentesagustin.blogspot.com COMO ESPACIO DE ENCUENTRO DE LOS DOCENTES DE TODO EL COLEGIO. ALLI SE PUBLICARIAN TODAS LAS INFORMACIONES DE INTERES DEL CONSEJO DIRECTIVO Y SE PODRÁN HACER LOS COMENTARIOS A LAS CUESTIONES DEL DESARROLLO PEDAGOGICO Y LABORAL DEL COLEGIO.

ü  COLABORAR EN LA GESTION DE UN WIFI ABIERTO EN LAS SEDES DE NUESTRA INSTITUCION PARA LOS DOCENTES Y ESTUDIANTES QUE NOS PERMITA UNA CONECTIVIDAD EN FUNCION DE NUESTRA LABOR PEDAGOGICA Y NOS FAVOREZCA UN INTERCAMBIO DE INFORMACION MAS AGIL.

ü  FORTALECER EL COLEGIO AGUSTIN FERNANDEZ COMO EL CENTRO SINDICAL DE LA LOCALIDAD DE USAQUEN EN EL QUE SE DESARROLLEN NO SOLO REUNIONES DEL COMITÉ DE LA LOCALIDAD SINO TAMBIEN EVENTOS SINDICALES DE FORMACION, DE CAPACITACION PEDAGOGICA PARA LA DIVULGACION DE NUESTRAS REIVINDICACIONES Y PLIEGOS DEL MAGISTERIO.

ü  ORIENTAR  LOS PROYECTOS DE EDUCACION FISICA, AMBIENTALES Y ARTISTICOS DEL COLEGIO COMO UNA MUESTRA DE OPCIONES PEDAGOGICAS EN NUESTRA LOCALIDAD QUE NOS PERMITA INTERCAMBIAR MAS CONSTANTEMENTE CON OTRAS INSTITUCIONES LO QUE SE HACE EN LOS COLEGIOS DE USAQUEN.

ü  AMBIENTAR LA INSTITUCIONALIZACION DE LOS DIAS DE INTEGRACION, ESPARCIMIENTO Y BIENESTAR DOCENTE EN LOS CIERRES DE SEMESTRES, LOGRAR AL MENOS DOS DIAS AL AÑO, PARA FORTALECER NUESTRAS RELACIONES COMO CUERPO DE PROFESORES.


ü  GESTIONAR CON EL NIVEL CENTRAL DE LA SED, TALLERES, ESPACIOS DE FORMACION Y ENCUENTROS PARA EL BIENESTAR DOCENTE DIRIGIDOS A NUESTRAS VERDADERAS NECESIDADES Y PARA ENRIQUECER NUESTRO CLIMA INSTITUCIONAL.